miércoles, 30 de marzo de 2011

Una cruda realidad

El día de hoy todo lo que comentamos me impacto mucho, fue un balde de agua fría en una mañana de invierno.

La realidad en la que vivimos es un desagradable escenario que no queremos ver o hacemos como que no pasa nada para de alguna forma protegernos, pero esto es peor aún. Como comentábamos en clase, el hacernos de la vista gorda sólo nos expone más al peligro.

Les voy a contar un poco de lo que yo he experimentado. Yo no vivo en una zona residencial ni en una unidad habitacional ni mucho menos en un lujoso departamento; el lugar donde yo vivo es una colonia común y corriente, como las que existen en todo el municipio y el país, en este lugar he vivido toda mi vida.

Crecí acompañado de muchos amigos, los cuales conocí en este lugar. Compartíamos muchas cosas la mayoría de ellos como yo, no crecieron con un padre a su lado, y su madre al igual que la mía trabajaba duro para poder sostener a su familia.

Todos nosotros nos reuníamos por las tardes para jugar y distraernos. Hicimos muchas travesuras y tonterías juntos. Por lo que recuerdo eran buenos tiempos.

Al pasar de los años todos nos distanciamos un poco, por el trabajo, la escuela, etc. y al pasar el tiempo la distancia se hacía mayor y cuando me di cuenta ya había pasado un largo periodo.

Mi  familia tiene una tienda de abarrotes. Yo ayudo haciéndome responsable del negocio por las noches. Cerramos alrededor de las 2:30 am todos los días. Ustedes se preguntaran que tiene que ver esto con lo que comentamos en clase pues verán en las noches, al estar en la tienda me doy cuenta de muchas cosas, llega mucha gente muy extraña y algunos con una pinta de asesinos en serie, y créanme, estoy seguro de que algunos lo son.

Lo feo de esto es que he visto entrar a chicos de entre 15 y 16 años con una pistola fajada en el pantalón, algunos de ellos estudiaban conmigo la primaria o secundaria, y  eso a veces me da miedo. Sé que algunos de mis viejos amigos ahora están involucrados en el narcotráfico, eso me entristece. Me ha tocado verlos vendiendo droga. He escuchado enfrentamientos entre policías y narcotraficantes, y dentro de esos enfrentamientos han muerto algunos de esos viejos amigos.

 La verdad vivo en un lugar muy violento, pero esto no sólo sucede donde yo vivo, esto está sucediendo en casi todo el país y en la mayoría de las comunidades.

Ésta es la realidad y sucede por muchas razones. El cambiar esto, como lo dijo la profesora, está en nosotros. Hagamos el cambio pensemos en una forma de acabar con tanta violencia.

Los dejo con otro video muy impactante referente a esto véanlo.


1 comentario:

  1. ¡Santiago esta entrada casi me hace llorar!
    No he tenido ninguna experiencia como la tuya, pero al igual que tu yo crecí y sigo viviendo en un lugar no muy seguro. Y si yo creo que hoy en día no hay muchos lugares que se podrían decir que son completamente seguros.
    Pero esa es nuestra responsabilidad y debemos hacer de este país uno mejor :)

    Pd. ¿Te han hechado un balde de agua fría en el invierno? ¡¡Se siente asquerosamente horible!!

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